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Página 1 de 4 “Encuentros cercanos de la ficción y la no ficción – Cine del otro mundo”
Cómo un Ave fénix cultural y cinematográfico, Cali, la ciudad cinéfila por excelencia, se alza en vuelo y gravita de nuevo en la órbita del cine colombiano, tanto en la producción cómo en la exhibición, esta vez, con un festival de cine que la ciudad reclamaba hacia mucho tiempo y que le hace justicia a esas ganas cinefílicas de Andres Caicedo.

Agotado por el desencanto, Andrés Caicedo escribió en una carta, a comienzos de la década del setenta, una frase lapidaria: “…tal vez podamos hacer cine en el año 2000”. Acababa de abortar el rodaje de su mediometraje de ficción titulado Angelita y Miguel Angel, codirigido con otro mártir de nuestro universo audiovisual, el inolvidable Carlos Mayolo. Han rodado los años con una velocidad desordenada y no queremos que el futuro pase sin que nos demos cuenta, parafraseando la frase de uno de los personajes de Nos amamos tanto de Ettore Scola. El lejano año 2000 de Caicedo es, horror, un asunto pretérito. Ha llegado el momento de que Cali pueda contar con un espacio concebido para la cinefilia, luego de tanto tiempo de aventuras, nostalgias y frustraciones.
El objetivo del Festival Internacional de Cine de Cali es crear un entorno en el que se puedan ver películas desafiantes, provocadoras e inspiradoras y donde a los espectadores se les muestre el mundo con todos sus matices sociales, políticos, culturales y espirituales, porque cada película es una ventana abierta a un universo especial. Un festival de cine es una plataforma internacional donde convergen diferentes versiones del mundo. Es una invitación al público a asistir a otras formas de hacer cine, más allá de los intereses comerciales. Es un encuentro con el público. El cine vive del público. Un festival de cine es una fiesta de los sentidos, es una coyuntura necesaria para todos aquellos que necesitamos de las imágenes en movimiento. Pero un festival de cine es, ante todo, una oportunidad irrepetible para la creación de un público. Es una oportunidad para que el público vea lo que en ocasiones no puede ver. Un festival de cine hace visibles las películas invisibles.

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